Soy lacianiega hasta la médula… Nací en Laciana hace ya 22 años. Allí viví mi tierna infancia, rodeada por las montañas, los ríos, y toda la maravillosa naturaleza de ésta tan merecida Reserva de la Biosfera.
Estoy orgullosa de ser de Laciana, orgullosa de conocer las costumbres de allí, de haber aprendido tantas cosas en las clases de mi maestra la Señorita Carmina en la escuela de mi pueblo, Sosas de Laciana, actualmente cerrada por falta de niños en el lugar.



Quiero dedicar este post al Folklore de mi tierra ya que, apenas se le dá la importancia que merece, y en ocasiones, cae en el olvido. El folklore, es un aspecto de nuestras costumbres del cuál no solemos sentirnos demasiado orgullosos, y apenas lo apreciamos.
El curso pasado, en una asignatura de Segundo Curso, Historia de la Música y del Folklore, teníamos una clase semanal dedicada al Folklore pero, no al Folklore de nuestra tierra, ni siquiera al Folklore de España, la asignatura estaba planteada para que conociéramos el Folklore de otros países, de otros continentes, y mi pregunta siempre fué, ¿por qué no nos enseñan a querer lo nuestro?, ¿por qué nos enseñan qué es un Shakuhachi, y no nos dicen qué es una Dulzaina? En fin, un montón de preguntas más…
Con este post, quiero hacer ver la importancia de enseñar lo nuestro, lo que está cercano a nosotros, cercano a los alumnos ya que, trabajar y manipular información alejada del alumno, no lleva a ningún sitio, no motiva al alumno porque, son cosas que no se encuentran en su entorno, en su ciudad, y que posiblemente, nunca más vuelva a ver.
A lo que quiero llegar con este post, es a la importancia de crear aprendizajes significativos, cercanos al alumno, provechosos,..
Actualizado: después de leer el comentário que me hizo Chiti, he pensado que mis palabras se han podido malinterpretar. Con este post, no estoy criticando en absoluto el trabajo de ningún profesor sino, los contenidos planteados para una asignatura bastante importante para nuestra formación.
Actualizado: desde Enero de este año 2008, la Escuela de Sosas de Laciana permanece abierta. Cuenta con un total de cuatro alumnos de Educación Infantil. Aunque pocos alumnos, han sido suficientes para poder volver a ver la escuela abierta, y poder disfrutar de la enseñanza en nuestro pueblo. Esperemos que así continúe por unos cuantos años más.