La asignatura ha terminado. Después de varios meses, esto ha llegado a su fin. Diré que me da pena porque, nunca me sentí tan a gusto con una asignatura cómo con ésta. Aunque a veces la incertidumbre de qué es lo que estábamos aprendiendo nos desbordara, al final la mayoría acabamos comprendiendo que poner en marcha una nueva metodología no siempre es fácil, y comprendimos lo difícil que resulta hacerse entender cuándo algo también es nuevo para el que nos lo está enseñando.
Estoy muy contenta, no solamente porque he obtenido una nota que nunca esperé lograr en Matemáticas, sino porque, además de haberme reconciliado con las Matemáticas, he aprendido que la perseverancia y la constancia son piezas claves para lograr buenos resultados, y por qué no decirlo, me siento contenta porque nuestra profesora, Chiti, siempre supo escuchar nuestras opiniones, y no nos impuso una manera de pensar o de actuar.
Enhorabuena a todos los que hayan aprobado y suerte a los que aún tengan que trabajar un poco más la asignatura.